Cerro Torre: la aguja de granito más difícil de la Patagonia

Con 3.128 metros, el Cerro Torre es más bajo que el Fitz Roy, pero su silueta es todavía más dramática: una aguja de granito casi vertical, coronada por un hongo de hielo que se forma por la condensación del viento del Pacífico. Se levanta sobre el Campo de Hielo Patagónico Sur, en el sector norte del Parque Nacional Los Glaciares, y forma un cordón con las agujas Egger, Standhardt y Bífida.

Cómo verlo

Laguna Torre

El sendero clásico. El trekking guiado a Laguna Torre sale caminando desde el pueblo, atraviesa bosque de lengas y un valle glaciar, y llega a una laguna donde suelen flotar témpanos desprendidos del Glaciar Grande, con el cordón del Torre de fondo.

Son unos 23 km ida y vuelta, similar en distancia a Laguna de los Tres, pero sin el ascenso final pronunciado: por eso resulta bastante más accesible y es una buena opción para quienes quieren un trekking de jornada completa sin exigencia extrema.

Loma del Pliegue Tumbado

Si querés ver el Cerro Torre y el Fitz Roy en la misma vista, el ascenso a Loma del Pliegue Tumbado ofrece una panorámica de 360 grados sobre los dos macizos, los glaciares y la estepa.

Una historia de controversia

El Cerro Torre tiene una de las historias más discutidas del alpinismo. En 1959, Cesare Maestri afirmó haber alcanzado la cumbre junto a Toni Egger, quien murió en el descenso llevándose la cámara con las supuestas pruebas. La ausencia de evidencia y las inconsistencias del relato generaron un debate que se extendió durante décadas.

En 1970 Maestri volvió con un compresor a motor para instalar cientos de clavos en la roca, una decisión que la comunidad de escaladores consideró contraria a la ética del alpinismo. El compresor quedó colgado en la pared durante cuarenta años, y en 2012 dos escaladores retiraron buena parte de esos clavos, reabriendo la discusión.

La primera ascensión reconocida sin controversia se atribuye a la vía de 1974 del grupo italiano conocido como los Ragni di Lecco.

El hongo de hielo

La formación que corona la cumbre es una característica distintiva del Torre. Se genera por la acumulación de hielo que arrastra el viento cargado de humedad desde el Campo de Hielo, y cambia de forma y tamaño según la temporada. Esa capa inestable es una de las razones por las que la montaña es tan difícil de escalar: el hielo puede desprenderse sin aviso.

Cuándo ir

Como todo el macizo, el Cerro Torre pasa buena parte del tiempo entre nubes. Las mañanas despejadas ofrecen las mejores condiciones. La temporada de excursiones va de octubre a mediados de abril, y conviene tener varios días en el pueblo para aumentar las chances de verlo despejado.

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